martes, 9 de julio de 2013

El viejo "estilo"


Muchas cosas cambian con el tiempo, algunas para bien y otras no tanto, también hay nuevas que se incorporan a las viejas, a veces para complementarlas y otras para sustituirlas; la esencia de las cosas, no obstante, no debería cambiar nunca y por supuesto, en la publicidad ocurre igual.
 
En este país se invierten alrededor de 12.000.000.000 de euros en comunicación al año, tenemos una media de 400 impactos diarios por persona, más de 65.000 marcas auditadas y por poner un ejemplo cotidiano, una gran superficie tiene más de 30.000 referencias y el consumidor unos 20 minutos escasos para elegir 18 artículos.
 
Son quizás demasiados los tecnicismos y palabrejas que nos despistan en ocasiones de lo realmente importante,  tareas, acciones e inclusive cargos con nombres rimbombantes.  En el mundo de la comunicación, la tecnología y por supuesto la publicidad, esto no es una excepción.
 
En el arte de hacer publicidad, lo realmente importante, la madre del cordero es en definitiva “Que decir” esa es la parte estratégica.  “Como decirlo” es la parte creativa, el camino a seguir.  Es vital saber donde queremos llegar pues hace más fácil  el camino y hasta el mismo hecho de llegar.

Cuanto mejor sea el trabajo estratégico, mas posibilidades hay de hacer un buen trabajo creativo.

La parte creativa debe comunicar con impacto, diferenciación y relevancia. Una marca diferencial, nítida e involucrada emocionalmente con el consumidor, el artículo debe lanzarse para que sea percibido y que llegue nítido a este, del cual esperamos la compra y la repetición.
 
Un buen trabajo en equipo basándose en la esencia de la publicidad, da resultados excelentes, sólo hay que hacerlo…al viejo “Estilo”.

David Coca

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jueves, 27 de octubre de 2011

Tiempos difíciles

Las crisis económicas son situaciones que se plantean en los mercados, en las que pierden los pequeños y débiles, mientras que sobreviven, no solamente los fuertes, sino también los ágiles e inteligentes aunque sean pequeños, e incluso consiguen prosperar en tiempos de crisis. Algunos además salen fortalecidos. Y todo esto es así porque existen unos principios básicos que son aplicables a todo tipo de recesiones. Y esos principios determinan quienes destruyen y quienes van a ser destruidos.



¿Qué es lo que se le ocurre a una empresa en una crisis? Seguramente que se le ocurrirá bajar los precios o intentar fidelizar a los clientes que tiene sin darse cuenta de que la crisis también les afecta a los demás. ¡Hay que estrujarse los sesos y buscar la rentabilidad sin abandonar el servicio y manteniendo el posicionamiento en el mercado! ¿Recuerda aquella acción de American Airlines. Una aerolínea que en 1987 consiguió ahorrarse 40.000 dólares al año sólo con quitar una aceituna en las ensaladas que se servían en los vuelos de primera clase? ¿Recuerda también aquella cadena de alquiler de videos que se llamaba Blockbuster?. Lo primero que hizo fue recortar en publicidad. Después culpó a la piratería de internet y por último terminó cerrando más de 500 tiendas en todo el mundo. Sin embargo una pequeña empresa que hacía lo mismo que Blockbuster, en los Estados Unidos y que se llamaba, y se llama Netflix, y que es una de esas empresas que se conocen como start-up, es decir una pequeña empresa con recursos limitados pero que promueve prácticas innovadoras y se apoya en las nuevas tecnologías, consiguiendo incluso crear empleos de calidad. Netflix continuó con el negocio de las películas pero a través del correo y a través de internet. Hoy ya ha abierto mercado en Canadá y su valoración ronda los 10.000 millones de dólares.
Por supuesto que hay oportunidades con las crisis. Y utilizar la publicidad es una de las mejores decisiones, porque serán las agencias, las que reduzcan sus precios, y los medios de comunicación los que ajusten ofertas, así como las empresas de producción gráfica y publicitaria que igualmente se verán forzadas a apretarse el cinturón, ya que los clientes escasearán. Es aquí, es el momento de ser agresivo, es el momento de posicionarse en el mercado. Porque habrá facilidades económicas para emitir campañas y tendrá menos fuerza la competencia. Si a esto le añadimos una pizca de ingenio y creatividad, se verán los frutos con toda seguridad.
Leí en un estudio realizado por una empresa americana, que cuatro años después de una recesión económica, todas aquellas empresas que se mantuvieron o que aumentaron sus inversiones en comunicación, marketing y publicidad, experimentaron un crecimiento catorce veces mayor que el resto de las empresas.
En cuanto al consumidor de hoy en día, se dice que está reduciendo sus gastos y aumentando su ahorro y yo creo que lo que está sucediendo, es que los consumidores también estan aplicando el ingenio, buscando la manera de mantener su calidad de vida. Seguramente dejen en casa el coche y vayan a trabajar en transporte público, pero no hay más que ir un fin de semana a una gran superficie y ver el volumen de los carros, u observar la salida de las grandes ciudades de automóviles con motivo de vacaciones o puentes festivos. Además, a pesar del costo, los consumidores se niegan a abandonar por completo sus vacaciones. Incluso en estos tiempos difíciles, un alto porcentaje se plantea hacer un viaje en los próximos meses.

Actualmente trabajo solo para empresas pequeñas y medianas, ayudándolas a aprender a comercializar adecuadamente sus productos y a conseguir un retorno neto y positivo de  sus inversiones. Dejo a un lado a todas las grandes empresas y a la administración pública porque ellos no necesitan ayuda.

Agustín Lorente
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martes, 4 de octubre de 2011

Los regalos promocionales como medio publicitario

¿Qué son los regalos promocionales? Son los regalos que se hacen a los clientes con la idea de promover cualquier empresa o producto con el objetivo de afianzar la empresa en la mente de los clientes. Todas las empresas, sean estas del tipo que sean, tienen como objetivo construir la mejor imagen pública en la mente de sus clientes y una de las maneras es a través de los regalos promocionales.
Es evidente que los mejores medios para transmitir un mensaje publicitario, son prensa, radio, televisión, etc., pero no siempre se encuentran estos medios al alcance de todas las empresas, por lo que el regalo promocional puede ser una alternativa económica.

No quiero que se me entienda mal y se piense que digo que se puede sustituir una acción de publicidad por una campaña de regalos promocionales. En absoluto. Lo que quiero decir es que los regalos promocionales son acciones de comunicación económicas, que se pueden utilizar en momentos concretos. Por ejemplo, Se puede realizar una campaña publicitaria con un objetivo concreto, que puede verse complementada con regalos promocionales reforzando así su impacto. También se pueden hacer regalos promocionales simplemente por el motivo de unas fechas concretas (Como el verano, las navidades, etc.), sin necesidad de efectuar una campaña específica y consiguiendo recordar así la marca de la empresa o el producto en la mente de los clientes.

Si hacemos un ejercicio de observación, nos sorprenderá ver la cantidad de empresas que utilizan este sistema para difundir su imagen: Escoja un día cualquiera y en un paseo que realice por su ciudad, podrá ver gente que lleva gorras o bolsas con una marca específica impresa. Monte en un autobús y fíjese en el número de camisetas o forros polares que llevan serigrafiada una marca. En una cafetería cualquiera, podremos ver a alguien tomando notas con un bolígrafo que lleva la marca de un banco, veremos calendarios, llaveros que lleva la gente con el nombre de una agencia de viajes, por ejemplo, incluso en días de lluvia veremos personas cubriéndose con un paraguas de alguna corporación. En un día cualquiera podremos observar más de 100 marcas con toda seguridad.

Como consejo, puedo comentar que es recomendable que el regalo promocional tenga siempre algo que ver con la empresa o producto que se promociona, de forma que la asociación de ideas se refuerce en la mente del consumidor. También es aconsejable no poner en peligro esta pequeña acción publicitaria, realizando un regalo de poca calidad, ya que el efecto sería el contrario. Si se tiene poco presupuesto y no se consigue un producto de calidad, es preferible esperar a mejor ocasión antes que regalar algo malo, ya que esto sería tirar el dinero y empobrecer la imagen de la empresa. No obstante y por encima de todo, lo mejor es contar con el asesoramiento de un profesional que pueda descubrir su mejor artículo y hacerlo además al mejor precio y con la máxima calidad.

Nos acercamos a las navidades y estas fechas son interesantes para destacarnos de nuestra competencia con alguna atención a los clientes. Es importante que piense en una atención a sus clientes.

Agustín Lorente

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jueves, 29 de septiembre de 2011

Diferencia entre Marketing y Publicidad

Marketing y publicidad son dos palabras que habitualmente se encuentran asociadas, pero hay una línea, aunque borrosa para algunos, que define la diferencia entre el marketing y la publicidad, que en realidad los hace conceptos totalmente distintos. Comprender esta diferencia, no sólo puede ayudar a usar los términos correctamente, sino que puede aclarar que es cada concepto y cómo trabajar con ellos para conseguir que un negocio mejore. Veamos con una pequeña explicación ésta clara diferencia que tan a menudo confunde el marketing y la publicidad.

El marketing es un gran proceso dentro de cualquier empresa, sea esta grande o pequeña, que involucra a todos los departamentos y/o personas de la misma y que dicta cómo quiere o cómo desea que los consumidores, es decir, su público objetivo,  interactúen con la empresa. La publicidad es en realidad sólo una pequeña parte de este proceso. Aunque puede ser la pieza más significativa e importante dentro de un proceso de marketing, ya que en el ámbito de la publicidad está misión de la comunicación, sigue siendo sólo una fracción de la comercialización en su conjunto. La publicidad es también el área más cercana a la comercialización, y como he dicho antes, a menudo la parte más próxima a la comunicación. La gente normalmente ve los esfuerzos de las acciones publicitarias, pero no ve los esfuerzos y la planificación que existe detrás de todo lo que sucede. O la compleja distribución que existe en ocasiones para que llegue un producto al consumidor final, una acción también indispensable en cualquier acción de marketing. En consecuencia, la publicidad es, en esencia, el rostro de la comercialización de un producto o empresa.

Y hablando de publicidad de forma específica, tenemos que esta es la inserción de un anuncio en alguno de los medios de comunicación para atraer la atención del público. Esto puede ser cualquier cosa, desde un banner en un sitio web, hasta un spot publicitario en TV, pasando por una valla publicitaria en una carretera o un buzoneo de folletos en un barrio de una ciudad. Pero antes de que estos anuncios salgan, hay todo un proceso que tiene que averiguar qué tipo de información se va a difundir en los anuncios, a que público tiene que llegar, donde se van a colocar los anuncios y en qué momento hay que hacerlo. Una empresa debe investigar las tendencias que tiene el mercado, los precios, sus planes, su competencia, y muchas cosas más para obtener finalmente un anuncio eficaz.

La publicidad es por tanto sólo una parte del marketing, pero es quizá la más importante. Es por tanto necesario tener una publicidad efectiva derivada de un marketing eficaz, y viceversa.
No importa de qué tipo de negocio se trate, ya que lo normal es que cualquier tipo de empresa, macro empresa o micro empresa, se encuentre con este proceso varias veces a lo largo de su existencia.
Bueno, ya sabemos que la publicidad y el marketing, que son conceptos distintos, están presentes en todas y cada una de la empresas del mundo de una u otra manera. Ser un buen empresario, un anunciante eficaz o un buen vendedor, además de ser todo un desafío, conlleva tener claros estos terminos y por supuesto arrestos para emprenderlos
.

Y si alguien tiene alguna duda, que no olvide que ando por aquí en "Mi publicista de cabecera" para echarle una mano.


Agustín Lorente

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viernes, 5 de agosto de 2011

Publicidad SÍ - Publicidad NO

Os voy a contar otra historia:

Había una vez dos individuos en la selva, que caminaban descalzos mientras realizaban un estudio mediombiental de la zona. De repente sin esperarlo apareció un león con la clara intención de almorzar. Cuando ambos se dispusieron a salir corriendo uno de ellos se paró a ponerse las zapatillas.
- ¿Pero te has vuelto loco? ¿Acaso crees que con las zapatillas puestas vas a correr más que el león?
- No pienso correr más que el león, pero si pienso hacerlo más que tú. - Contestó a la vez que emprendía su carrera.

Con esto quiero decir, que en los tiempos que corren es probable que muchas acciones de publicidad que inician las empresas, acaben en saco roto puesto que la situación económica es complicada, pero es más probable, que aquella empresa que no acometa acciones de comunicación, lo pase muchísimo peor.

La publicidad no solo pretende anunciar una firma o un producto, para que este se venda en el mercado. La publicidad pretende además ocupar un lugar en la memoria del consumidor final, por lo que una acción en estos tiempos puede ser que no fragüe en ventas, pero seguro que sí conseguirá ponerse un peldaño por encima de sus competidores en el mercado. Y esto es importantísimo para cualquier firma, sobre todo para aquellas pequeñas y medianas empresas que hoy luchan simplemente por supervivir.

Lo repito de otra forma: La publicidad no hay que considerarla como un gasto para una empresa; la publicidad es una inversión para su futuro, por lo que siempre hay que contar con ella, como esa partida presupuestaria imprescindible similar a las destinadas a temas fiscales, salarios, seguros, etc. ¡Nunca debe excluirse! y mucho menos decir aquello de: Suspendo la publicidad porque tengo que reducir gastos y ahora no la considero necesaria.

Agustín Lorente

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lunes, 4 de julio de 2011

Publicidad y Propaganda

Ya me he encontrado a más de uno que confunde los términos publicidad y propaganda.
En realidad son términos que van muy unidos, ya que ambos son acciones que buscan la motivación y el cambio de conducta del público en general, pero muy distintos en su utilización.
PROPAGANDA: Propaganda viene de propagar, de extender. Este término tiene su origen en los órganos de gobierno de la Iglesia, para la difusión de sus mensajes religiosos. Posteriormente la propaganda fue algo utilizado por los regímenes políticos totalitarios como el nazismo, el estalinismo o el fascismo. Todos ellos crearon en su día un potente aparato de propaganda. Hoy en día es utilizado de manera habitual por todo tipo de partidos políticos y su concepto parece estar más diluido. Su fin, es difundir y propaga una filosofía, una conducta, una forma de pensar para ganar adeptos a una causa. Como veréis nada que ver con la publicidad. Sobre todo porque una empresa no se propaga ni se difunde. Una empresa, sea del tipo que sea, necesita vender, y para vender lo que necesita no es propagar sus productos sino publicitarlos intentando destacar sus mejores cualidades respecto a su competencia.
PUBLICIDAD: Publicidad es una acción comercial que consiste en informar a un público en general de las características de un producto o servicio a través de los distintos medios de comunicación con el claro objetivo de motivar a este público hacia una acción de consumo. Ante la diversidad de oferta que existe en el mercado de todo tipo de productos y servicios, las empresas hacen sus campañas de publicidad, no solamente dirigiendo lo máximo posible su mensaje hacia su público objetivo, para no perder impactos, sino aplicando grandes dosis de creatividad, que los profesionales del sector se encargan de ofrecer a sus clientes.
Confundir publicidad y propaganda, no es que sea grave, pero siempre es bueno utilizar los términos con propiedad y saber que si una empresa se gasta un euro, saber en qué se lo gasta.
Para terminar, conviene no olvidar, que hay empresas que hacen propaganda, entendiendo por propaganda lo que anteriormente he explicado. Es decir, hay empresas que aplican cantidades económicas y acciones concretas en sus presupuestos anuales, para difundir una filosofía de empresa concreta y conseguir así una fidelidad especial generalmente no solo de clientes, sino que en la mayoría de las ocasiones de empleados.
Agustín Lorente

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martes, 28 de junio de 2011

La necesidad de la comunicación en la empresa

Una empresa siempre tiene necesidad de comunicar. Siempre tiene algo que decir a sus clientes y posibles clientes. El mantener una comunicación constante es clave para mantener viva una empresa. Esa comunicación, realizada mediante mensajes publicitarios, comunicados de prensa, atenciones a clientes, campañas de comunicación, eventos, etc, debe ser constante. NUNCA debe dejar de efectuarse y menos en épocas de crisis.
Os voy a contar una historia:
"Un día un abuelo llevo a su nieto al circo, y antes de entrar, estuvieron viendo a los distintos animales que en el circo tenían: leones, elefantes, caballos, serpientes, etc. Entonces, el niño se fijó en un detalle. Los leones estaban en jaulas con barrotes gruesos de acero para que no escapasen, los caballos estaban en unas cuadras de forma que era imposible que salieran, las serpientes dentro de unas urnas, con unos simples agujeros para respirar, de forma que de allí no pudiesen escapar, sin embargo, el animal más grande, el elefante, estaba al aire libre y solo tenía una argolla en una pata con una cadena enganchada en una estaca en el suelo.
Al niño le sorprendió. ¿Por qué el elefante, que le bastaba dar un pequeño tirón de allí para poder liberarse,  no lo hacía y por qué los demás animales estaban tan custodiados?.
Le pregunta a su abuelo, por qué aquello era así. Este le dijo:
Todos los animales tienen el instinto de ser libres y en el momento que tengan la oportunidad lo harán.
Pero, el elefante, tiene algo sobre los demás, y esto es su memoria. Desde pequeño le ataron con una cadena y le daban comida a su hora, lo limpiaban a su hora y lo cuidaban como necesitaba. Esto, lo recuerda el elefante. Y como sabe que no le falta de nada, no hace ningún esfuerzo por zafarse de su atadura. Esta lo ha conseguido su cuidador, a base de constancia y repetir diariamente desde que era pequeño la misma tarea. Por eso no se va."
Con esta historia, lo que os quiero transmitir es que la constancia siempre da frutos. Por eso hay que insistir en la constancia y los hábitos de comunicación convertirlos en obligaciones permanentes de las empresa.
No lo olvidéis. La publicidad es necesaria para que las empresas sean conocidas entre el público objetivo.
Agustín Lorente

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martes, 14 de junio de 2011

¿Conoce bién a su público objetivo?

Cuando elaboramos un mensaje publicitario, ponemos mucho cuidado en su elaboración, procuramos que sea persuasivo, intentamos que este tenga una carga importante de creatividad para que quede en la mente del posible cliente, elegimos el medio adecuado, etc., etc.
Pero antes de elaborar este mensaje, deberemos conocer, no muy bien, sino perfectamente a quién nos dirigimos. Debemos conocer de manera exacta quien es nuestro cliente, porque de él depende nuestro éxito.
Si tenemos un producto industrial, deberemos dirigirnos a nuestro público en su lenguaje, el resto no nos debe preocupar, porque no es nuestro público objetivo. Si nuestro producto es de consumo, debemos vigilar que cumpla las necesidades o exigencia que un cliente nos pueda hacer para hacérselas saber de manera clara.
Existen productos, que tiene un público objetivo, pero que la decisión de compra de este producto la tiene otra tipo de cliente. Por ejemplo los juguetes. Un juguete va dirigido a un niño, pero la decisión de compra la tiene un adulto, por lo que a la hora de elaborar un mensaje debemos cuidar este aspecto.
Existen otros productos que adquieren este carácter de forma temporal. Me explico: Una joyería, por ejemplo, vende sus productos a un tipo de cliente durante todo un año, pero hay épocas, en las que presenta productos a sus clientes para que los compren otros. Estoy hablando del día de los enamorados, o del día de la madre, etc., en los que se publicitan artículos para un tipo de consumidor, pensando en que los va a comprar otro. Y que una vez pasadas esas fechas, cualquier mensaje que se emita deberá volver a ser distinto. Obviamente, los mensajes en un momento o en otro serán distintos.
No conocer perfectamente a nuestro posible cliente, implica un fracaso seguro en cualquier tipo de acción publicitaria que iniciemos, salvo naturalmente, que acertemos en el mensaje por pura lotería, pero no es ahí donde debemos confiar nuestros intereses.
Agustín Lorente

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miércoles, 8 de junio de 2011

Su presupuesto de publicidad


¿Ha pensado ya que dinero va a destinar a publicidad?
Esta es una cuestión que a muchas empresas pequeñas les cuesta trabajo definir.
Pero les cuesta trabajo, porque no saben cuánto hay que invertir en publicidad.
Dentro del capítulo de presupuestos anual, que se realiza para afrontar cada ejercicio, las empresas destinan partidas presupuestarias a distintas áreas: Nóminas, gastos generales (alquiler, luz, teléfono, ADSL, etc.), material fungible, asesoría fiscal, etc.
Pocas son las empresas que incluyen en sus presupuestos una partida para publicidad. Incluso hay firmas, que consideran la publicidad un gasto que de repente aparece a mitad del ejercicio y que tienen que hacerlo, porque lo hace la competencia. Nunca se lo plantean como una obligación más que hay que atender igual que se atienden las demás obligaciones dinerarias a lo largo de un ejercicio económico.
La publicidad debe ser considerada dentro de las empresas como una obligación más para que esta pueda funcionar.
De todas formas el problema nace cuando muchos pequeños y medianos empresarios piensan: ¿Cuánto me voy a gastar el próximo año en publicidad? Y ahí se dan cuenta que no tienen ni idea, que gastarán lo que haga falta cuando sea preciso. O lo que es peor, confeccionan un catálogo anual de su producto, catálogo que probablemente sea la herramienta de ventas de sus vendedores, y consideran ese gasto como publicidad, con lo que en realidad no se están gastando un euro en esta materia y si les surge que tienen la necesidad de comunicar, pues ya está: un gasto inesperado que lo llaman publicidad y que si lo pueden evitar lo evitan.
Consulte con profesionales. Sepa cuánto hay que gastar en publicidad, porque existe una cifra concreta para su empresa, programe su campaña, sea esta grande o pequeña, y no se llevará sorpresas. Todo irá mejor.
Agustín Lorente

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martes, 7 de junio de 2011

Mi publicista de cabecera. Su consulta profesional en Madrid (España).

Es importante, a la hora de iniciar cualquier acción de comunicación, tener muy claro cual es el objetivo que se desea conseguir y de que presupuesto se dispone para acometer esta acción.
Pero más importante que esto, es saber realmente que es la publicidad.
Muchas personas, en sus negocios arriesgan capital y esfuerzos en acometer acciones publicitarias, de las que esperan que aumenten sus ventas, y en la mayoría de las oacasiones no funciona, porque la publicidad no es algo que se realice para vender más. Sería la solución perfecta ¿Verdad?. Mi empresa no funciona. ¡Pues ya está, hago publicidad y a vender!
¿Qué es entonces la publicidad?
No sé cual es la definición exacta de la Real Academia de la Lengua, pero según mis entendederas, la publicidad es un acto de comunicación persuasiva a traves de los distintos medios de comunicación, que pretende convencer a un tipo de público concreto de las bondades de un producto o marca, animando a este público a su consumo.
Está claro, que si se hace bien, la publicidad sí sirve para eso, para vender más y mejor. Pero hay que hacerlo bien.
Como vereis, a la hora de hacer una campaña publicitaria, de momento, además de tener muy claro lo que decía al principio, debemos también afinar mucho, en el medio elegido para comunicar, en el tipo de público al que nos dirigimos, en el mensaje que se elabora, el lenguaje que se emplea, el momento en el que se ejecuta la campaña, etc., y todo ello vestirlo con el corporativismo de nuestra empresa.
Parece sencillo, pero no lo es tanto. Y muchos errores se cometen poque hay empresarios que se creen autosuficientes, creen saberlo todo y realizan gastos que al final lo único que les supone es eso: gastos.
Quíero dirigirme desde aquí a todas esas pequeñas y medianas empresas, que andan atravesando esta crisis que nos invade a todos, para decirles, que consulten con un profesional, que sepan asesorarse, que busquen al mejor técnico de comunicación, algunos incluso trabajamos gratis, que no tema preguntar por contar con un presupuesto escaso. Esto, además de resultarle rentable, le permitirá dedicar más tiempo a su trabajo.
De la misma manera que todas sus necesidades fiscales las descargan en una asesoría, o igual que cuando surgen problemas legales acuden a un abogado, de la misma forma, han de ponerse en contacto con un profesional de la comunicación a la hora de escudriñar el mundo de la publicidad. Y mientras tanto a poner todo su esfuerzo en mantener un buen rumbo de navegación en su empresa.
Los temas profesionales hay que ponerlos en manos profesionales.
Agustín Lorente

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